Lo que pasa en los Valles Pasiegos

Lo que pasa en los Valles Pasiegos (Cantabria) es el claro ejemplo de cómo la transición ecológica tiene mucho de lo mismo de siempre: oligarquía, corto-placismo, monopolio y medición económica. Estamos luchando por preservar nuestros valles ante mas de 30 parques eólicos en tramite. Los parques que se pretenden instalar afectan a varios Municipios de Cantabria, suponiendo un riesgo grave para la vida de los vecinos, para el turismo, así como para la biodiversidad de la zona, de los parques naturales y del valor paisajístico y cultural. La energía por aerogenerador, destruye hábitat de aves, destruye brezales húmedos, destruye el paisaje, afecta al turismo y a los pueblos de Cantabria.


No son los únicos aerogeneradores que se plantean instalar ya que el Gobierno de Cantabria tiene en proyecto instalar en total 144 aerogeneradores en toda la zona de alta montaña y Valles Pasiegos de Cantabria. Estos planes son incompatibles con la deseada declaración de "Los Valles Pasiegos como Reserva de la Biosfera".

Como bien se explica en la Plataforma para la Defensa de los Valles Pasiegos: Los molinos que se pretenden instalar son aerogeneradores de entre 120 y 200 m de altura, el equivalente a un edificio de 60 plantas. La cantidad de molinos es totalmente desproporcionada y están ubicados a muy pocos metros de áreas habitadas y de gran valor ambiental.

El hecho de pensar que esto es el futuro es un error. De hecho desde Europa se apuesta por lo contrario: por el micro-consumo y la participación energética a través de mercados locales. ¿Qué significa esto? Que desde Europa se plantea que cada hogar produzca su energía y pueda verterla a una red local, no a la red general. Esto se plantea de cara a que en un futuro en el que se prevea que todo sea eléctrico, los picos de demanda se puedan gestionar a nivel local para que no pase lo que pasó en Texas hace unos meses. De modo que la instalación de los macro parqués eólicos no es más que un intento de sobre explotación los recursos naturales para que unas cuantas personas se beneficien de ello ya que la instalación de los parques eólicos no significa ningún beneficio para los vecinos ni las zonas en donde se pretenden instalar.

Esto lo explica claramente el biólogo y ecologista Garrett Hardin desde los años 50 cuando describe su teoría de “La tragedia de los comunes” en donde plantea que los recursos naturales de uso colectivo derivan siempre en una sobre explotación y a largo plazo son destruidos y agotados. En cuanto un individuo comienza a sobre explotar (esto quiere decir que no sería para auto-consumo sino para la producción y explotación individual) recursos que son de todos, comienza la tragedia y la cadena de destrucción de un sistema que mantiene los recursos asequibles para todos. La tragedia de los comunes intenta ilustrar cómo esto sucede por egoísmo personal de producir sin pensar en las implicaciones sociales, económicas, políticas y ecológicas que tiene hacia el colectivo social.


Una transición energética justa no puede decidirse por unos cuantos, no puede dejar de contar con la opinión y el deseo de los que habitan los Valles Pasiegos y mucho menos puede hacerse sin un proyecto previo de ordenación del territorio y diseño del futuro que queremos para nuestros valles. Lo cual no tiene nada que ver con los supuestos análisis de riesgo en biodiversidad que se hacen previo a querer instalar los parques eólicos. ¿Qué pasa con la posibilidad de utilizar uno de los recursos más grandes que tiene Cantabria que es el agua y poder recuperar los antiguos molinos como generadores energéticos locales? Esto sería un proyecto de poca afectación medio-ambiental y apostaría por la recuperación del legado de la zona. ¿Por qué no se plantea? Porque no genera beneficios económicos para las grandes empresas eléctricas de este país o para las empresas como Green Capital Power, capitaneada por Jesús Martín Buezas, yerno del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.


Frente a la instalación de los macro parques eólicos, vecinas y vecinos de todos los valles así como diversas asociaciones, espeleólogos, naturalistas, científicos biólogos e incluso extranjeros han organizado marchas, reuniones de vecinos, alegaciones, asambleas, plenos, charlas informativas y recogida de firmas para defender lo que es de todos.


Desde la zona del Asón y en nombre del resto de municipios y vecinos afectados pedimos ayuda para defender nuestros valles. Esto no es luchar contra el cambio climático cuando de base se plantea destrozar el territorio, la biodiversidad, el legado natural y socio-económico de una zona que desde hace décadas ha sido un refugio ante la masificación, la destrucción del legado, el macro-consumo y la globalización. Lo que está pasando en los Valles Pasiegos es un auténtico suicidio a uno de los pulmones verdes de España, hogar de miles de aves y especies naturales. El sitio a donde todo el mundo quiere escapar, está en peligro.