El futuro energético puede no ser solar y debería ser local



Uno de los principales objetivos mundiales es la transición de todos los países a energías renovables o energías “limpias”. La descarbonización ha sido una de las palabras mas mencionadas en los foros mundiales de los últimos años, sin embargo, la descarbonización es compleja ya que involucra cambios en muchos sectores, inversión y sobre todo la cooperación de todos los actores. Por ello, desde Soulsight (junto con la Universidad Pontificia de Comillas y la Unión Europea) hemos desarrollado una investigación en profundidad en 4 países para descubrir la relación que tienen los usuarios con la energía y analizar los diferentes contextos en los cuales se está desarrollando esta transición a energías renovables y cómo puede el usuario final participar en ello. El desarrollo de este tipo de energías “verdes” o más “limpias” es fundamental para combatir el cambio climático.


Dentro del amplio campo de producción de energía renovable, las que más crecimiento han tenido han sido la eólica y la fotovoltaica. Hemos sido testigos de cómo en los últimos años las instalaciones de campos de energía fotovoltaica tanto en Europa como en España se ha disparado y los gobiernos han intentado (mejor o peor) subvencionar tanto a empresas como a consumidores la transición a este tipo de energía, pero ¿se ha valorado otro tipo de energía?. La energía fotovoltaica es sin duda una opción para la descarbonización, pero no es la única ni mucho menos la más “limpia”, pero como nos ha pasado muchas veces, es la solución mas “rápida” de implementar y vamos a por ello a ojos cerrados. Antes de pensar en un tipo de energía renovable se tienen que hacer análisis urbanísticos, medio ambientales y de afectación socio-cultural de cara a no intentar una salida al carbon que perjudique irremediablemente en otros sectores fundamentales para la zona en donde se piensan instalar.

La energía solar fotovoltaica (aprovecha la luz del sol) o solar térmica (aprovecha el calor del sol) si bien parece ser infinita, tiene implicaciones relevantes a considerar como es el origen de producción de los paneles, en donde el uso y consumo de este tipo de energía tiene que garantizar que la cadena de suministro de este tipo de energía sea justa y ecológica en la producción de todos sus componentes. Otro aspecto muy importante y que no corresponde únicamente a la energía solar pero también a la energía eólica es el impacto medio ambiental que tiene la construcción de “granjas” de paneles solares o de aerogeneradores o molinos de viento en zonas naturales afectando altamente la biodiversidad y la calidad de vida de las personas, aves, ganado y ecosistemas de las poblaciones cercanas. Ver este enlace: https://science.sciencemag.org/content/370/6522/1282.full

Existen energías renovables, que probablemente ahora sean un poco más difíciles de implementar pero que tal vez a un largo plazo sean lo más acertado o lo más eficiente al menos, una de ellas es el hidrógeno verde y otra de ellas la energía nuclear. El hidrógeno es para muchos expertos la mejor solución al ser muy abundante, eficiente, no produce emisiones y no es tóxico y es también el elemento más abundante en el universo. El hidrógeno verde, es obtenido a través de la electrólisis del agua, para lo cual se requiere electricidad, por lo que, si se utiliza la generación de una fuente renovable, se habrá obtenido hidrógeno sin emisiones en el proceso.

Por otro lado (recordando un poco nuestras clases de física) sabemos que los átomos se componen por un núcleo que a su vez contiene protones y neutrones que están unidos por medio de energía nuclear. Pues bien, la alteración de estos núcleos libera una cantidad enorme de energía que se puede aprovechar de distintas maneras. A esto se le llama energía nuclear. La característica de la energía nuclear es que produce una energía de altísima calidad comparado con cualquier otro tipo de energía conocida a la fecha. En este hilo se explica de forma bastante clara la forma en la que funciona la energía nuclear: https://twitter.com/OperadorNuclear/status/1370964946243235841


Estamos apostando por un futuro completamente eléctrico pero nos hemos parado un momento a pensar en ¿Qué es lo que pasará cuando todo sea eléctrico? ¿Cómo produciremos la energía para tantas personas? Uno de los mayores problemas de las energías renovables (igual que sucede con la cadena de alimentación) es que al intentar producirla en gran escala tiene repercusiones sociales, medio ambientales y económicas profundas. Por eso desde Europa se está apostando por los mercados energéticos locales en lugar de la creación de parques fotovoltaicos que destruyen el territorio y tienen afectaciones profundas en todos los sentidos. Los mercados energéticos locales requieren de la participación individual de los ciudadanos para que cada uno produzca energía en su casa y de esta forma se puedan crear micro mercados locales de cara a que se produzca solamente lo que se va a utilizar de forma local y que no dependa de una red general para que cuando haya una mayor demanda de energía sea más fácil de gestionar.


La solución no es única sino que el éxito está en el mix. La transición a energías renovables tiene que ser un mix de soluciones y tecnologías implementadas en donde impere la forma más limpia y más local: acorde al contexto, que respete el paisaje, la biodiversidad y la forma de vida, que analice las afectaciones que tendrá en el futuro y cuidando siempre el medio ambiente y la gestión de los residuos. Somos muchas personas en este planeta. Si la solución no se mantiene equilibrada, será igual de mala que el problema del cual se quiere salir.