Actitudes para ser más sostenible

September 24, 2018

  

 

Antes de escribir este artículo estuve dándole vueltas a cuando o qué fue lo que me hizo intentar ser una persona más sostenible y llegué a la conclusión de que han sido varios factores, unos personales, otros contextuales, los que han hecho que mi forma de ser, vivir y pensar sea diferente a lo largo del tiempo.  Lo que tengo claro es que no es una cosa que sucede del un día para otro. 

 

El primero de ellos es la CONCIENCIA. Si no somos conscientes del impacto que tenemos los seres humanos como raza, pero también como individuos, no seremos capaces de avanzar hacia un mundo más sostenible.  La conciencia se alimenta de información.  He leído mucho sobre muchos temas que afectan al medio ambiente y a la sostenibilidad del planeta como la natalidad, emisiones, petróleo, el campo, la carne, la pesca… He visto muchos documentales y he leído y hablado mucho con las personas, porque lo primero que hay que hacer es abrir los ojos para despertar la mente.

 

 

El segundo de ellos es ( y tiene que ser ) la EMPATÍA.  Creo que cuando tienes empatía o un nivel alto de empatía (después de la conciencia) es natural sentirte preocupado, frustrado o incluso triste de saber que están muriendo animales, que mueren a diario personas por respirar aire sucio, que la forma en la que nos alimentamos afecta a muchas personas y es el origen de muchas enfermedades.  Todo eso me hizo sentir tristeza, impotencia, rabia y desesperación. 

 

El tercero es llevar todo eso a un nivel individual y saber cual es la RESPONSABILIDAD que puedes tener sobre lo que existe en el mundo.  Para ser más clara sería la respuesta a: vale, ¿y yo que puedo hacer?.  Esto lleva un trabajo personal de análisis del estilo de vida que llevamos, de nuestra realidad (casa, dinero, trabajo), de saber lo que somos capaces de hacer individualmente por este problema que es de todos. Un sentido de pertenencia al mundo empezó a motivarme a separar los temas por los que me apetecía empezar. 

 

El cuarto punto podría ser la PERSEVERANCIA/PACIENCIA.  Hay ser perseverante. No es fácil cambiar la forma en la que vives y piensas.  No es fácil convertir tu conciencia en acciones, no todo el mundo lo sabe hacer.  No hay que rendirse pero hay que ir poco a poco, hay que tener paciencia con nosotros mismos. 

 

A estos cuatro puntos he añadido que tanto la conciencia, como la empatía y la responsabilidad se aprenden, pero sobre todo se maman. Creo que en el mundo hay personas con más empatía, con más conciencia o responsabilidad que otras y tiene mucho que ver la educación, los valores y el ambiente familiar en el que se ha crecido y desarrollado una persona.

 

En el siguiente capítulo hablaré sobre lo primero que hice para ser más sostenible y tiene que ver con el espacio en donde vivo y las cosas con las que me relaciono (ropa, muebles, cosas de casa, etc...)

 

Espero que os resulte inspirador y cualquier duda o comentario estaré encantada de escucharlo y ayudaros en lo que pueda. 

 

¡Gracias!

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