¿Solidaridad o co-existencia?

June 14, 2020

 

Lo que nos ha pasado como civilización estos últimos meses representa lo que nos ha pasado como personas a nivel individual.  Muchas veces pensamos que la “civilización”  o la “sociedad” es  es un ente que tiene poder por sí mismo pero es mentira: se conforma por el pensamiento y por el comportamiento individual de cada uno de nosotros. Por ello no podemos quejarnos de que la sociedad se comporte de cierta forma si individualmente nuestro comportamiento es diferente.

 

Durante años hemos dado por sentado muchas comodidades y formas de vivir.  Hace muy pocos días no teníamos en cuenta cosas y situaciones minúsculas que hacíamos todos los días y que hoy valoramos mucho más.  En cierta forma nos ha cambiado la perspectiva de ver la vida que teníamos, viéndola como algo normal y que nos merecíamos. Pero no hace mucho tiempo todavía se vivía de una forma muy diferente: sin internet, sin compras online, sin tantos coches, sin tantos viajes, sin tanto de absolutamente todo. 

 

Así como damos por hecho situaciones cotidianas, también lo hacemos con las palabras. Las utilizamos, las gastamos, las hacemos tan cotidianas que se nos olvida el valor que tienen y hacemos que pierdan absolutamente su significado y su poder de cambio. Hace también no mucho tiempo, la palabra “solidaridad” tenía una concepción bastante distinta.  Probablemente hace unos meses cuando escuchábamos la palabra solidaridad, pensábamos en donaciones, ONG’s y personas muriéndose de hambre. 

 

Pero ahora nos ha cambiado un poco la perspectiva ¿no es así?

 

La solidaridad no solamente significa asumir intereses del otro como propios, sino asumir una responsabilidad colectiva. Con responsabilidad colectiva diríamos que es una co-responsabilidad de los otros, algo que durante estos meses hemos vivido intensamente.  Nos dimos cuenta que cuidar al otro era más importante y vital para cuidarnos a nosotros, que nuestra salud depende de que cuidemos al otro. Esto sería un gran ejemplo de “solidaridad por supervivencia”.

 

¿Cuál sería entonces la diferencia entre solidaridad y cooperación?  

 

La solidaridad en sí misma tiene como fin último en muchas ocasiones la búsqueda de igualdad. Tiene un carácter moral, orgánico, social y aspiracional que la cooperación carece.  La cooperación es más mecánica y más táctica, mucho más racional.  Y aunque la moralidad la hemos tenido siempre muy cerca de la religión, no debería ser así. Como dijera Durkheim “es moral lo que es fuente de solidaridad”.  

 

Durkheim fue un sociólogo y filósofo francés, probablamente uno de los más influyentes en los últimos 50 años, que junto con Marx y Weber es considerado uno de los padres fundadores de la sociología.  El estableció la solidaridad no como un acto dadivoso y altruista, sino como un acto de cohesión social que une a todos los individuos bajo el principio del bien común.  Es decir, ser solidario no significa para Durkheim donar ropa sino encontrar actitudes que construyen hacia una misma sociedad.

 

¿El conocimiento puede ser fuente de solidaridad? ¿El compartir conocimiento ayuda a la búsqueda de la igualdad?

 

Y como siempre tras un momento de reflexión gracias a Eduardo Beotas, socio fundador de Soulsight quien propuso el tema como reflexión semanal, no me surgen más que nuevas preguntas, porque como decimos en Soulsight:  es tiempo de cuestionarse todo.  De parar y reflexionar.  Pues tal vez tenemos que hacerlo también en el lenguaje, en la forma en la que utilizamos las palabras, en el uso que le damos a lo que decimos y las afecciones que tienen en nuestra vida. 

 

 

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