Minimalismo y espacio

November 2, 2018

 

 

Además de ser preciso tener algunas cualidades para ser más sostenible (estas cualidades cada uno las tiene más o menos, pero en mi opinión creo que hay que tenerlas), he de decir que tanto la conciencia, como la empatía, la responsabilidad, la perseverancia y la paciencia se aprenden, pero sobre todo se maman. Creo que en el mundo hay personas con más empatía, con más conciencia o responsabilidad que otras y tiene mucho que ver la educación, los valores y el ambiente familiar en el que se ha crecido y desarrollado una persona.

 

A la par de todo esto, hice algunos viajes a países en donde la naturaleza es la que manda en la forma de vivir de las personas; en donde los recursos naturales no se explotan pero si se utilizan y la convivencia entre seres humanos y naturaleza se da casi sin fricciones. Con esto quiero decir, una convivencia en donde por fin los humanos dejan de pensar que son algo extraordinario aparte de la naturaleza. 

 

En los viajes me di cuenta de lo poco que necesitaba para viajar.  Viajé con un plato llano, una taza, una cuchara-tenedor y un cuchillo. Casi nada de ropa, un libro para leer, otro para escribir, mi cámara de fotos y la tienda.   Cuando volví a casa y vi la cantidad de cubiertos que tenía, de mantas para el sofá, de jerseys y de cosas que no utilizaba nunca, me hizo querer empezar por ahí: por mi espacio.   

 

Decidí poco a poco irme quedando con lo mínimo que necesito.  Me propuse un día de la semana (generalmente era los domingos) coger una sección de mi casa (al decir sección parece que vivo en una mansión pero no, mi piso mide 60m2) y “limpiarla” de cosas que no necesito. 

 

De esta forma, todas las semanas saco una bolsa (a veces grande, otras veces pequeña) de cosas que no necesito.  Por ejemplo: tenía 13 barnices de uñas y me quedé con solamente 4.   Tenía 9 vestidos y me quedé con 5.  Tenía 9 pares de sandalias y me quedé con 2.  Tenía casi 20 collares y me quedé con 6.   En algunas semanas será el turno de la ropa de invierno.

 

Así poco a poco todas las semanas me he ido deshaciendo de cosas, y lo sigo haciendo porque esto no es un trabajo que inicia y termina, sino que es un estilo de vida.

 

Os estaréis preguntando ¿y cómo va vestida esta chica con tan poca ropa?.  Pues sorprendentemente te vuelves más creativo a la hora de mezclar tu ropa y es altamente satisfactorio tener la ropa que siempre utilizas y que sabes que te gusta utilizar. 

 

Con esto no quiero decir que os tengáis que quedar con las mínimas cantidades, la cantidad y lo que consideráis “mínimo” es una elección individual. Es un análisis sincero contigo mismo de saber de verdad qué es lo que utilizas y si realmente lo necesitas.

 

Tampoco quiero hablar de tiempo.  Para esto no hay tiempo, cada uno poco a poco y en la medida en la que se va sintiendo cómodo se irá deshaciendo de cosas.  Ni la cantidad de cosas ni el tiempo que te tardas en hacerlo se puede aconsejar porque es muy personal.  Ahora os digo que en mi opinión una vez que lo haces tu forma de vida ya no hay tiempo, es un goteo constante de ir eliminando cosas que no utilizas para vivir más ligero y ser mas consciente de nosotros mismos y lo que necesitamos para sentirnos plenos.

 

Espero que os haya resultado inspirador, cualquier comentario o duda que tengáis estaré encantada de escuchar y ayudaros en la medida en la que pueda.

 

¡Gracias!

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